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Espacio crítico

Observaciones sobre Alemania

Por Gonzalo Jara Townsend

Por Gonzalo Jara Townsend

Siempre es necesario indagar en el contexto histórico en el que se formó un autor, inmiscuirse por dónde se desenvolvió su vida, tener en cuenta qué es lo que contempló, con odio o admiración, en su infancia y juventud. Este ejercicio se vuelve necesario si se quiere sacar algo en limpio del estudio de un intelectual del siglo pasado, esto, con el fin de poder interpretar sus ideas en relación a la actualidad. Este proceso de observar los hechos ya acaecidos se torna fundamental en toda investigación. El profesor Martín Ríos López (1972) lleva esto a la práctica en su libro titulado, Alemania. Breves apuntes para una historia (2020), publicado por Ediciones Inubicalistas, de Valparaíso. El texto de Ríos es un ensayo histórico que busca construir una guía, como también erigir una leve cartografía para poder orientarse dentro de la indagación filosófica teniendo como finalidad poder observar con ojos más agudos el lugar en donde se encontraban los filósofos que son de su interés: Walter Benjamín (1892-1940) y Friedrich Nietzsche (1844-1900). En este libro, Martín Ríos nos habla de la edificación de Alemania, y de las vicisitudes que para él parecen más importantes resaltar, posicionándose en este espacio histórico y complejo para, de esta manera, poder adentrarse con mayor amplitud en los dos autores anteriormente mencionados.

Ríos emprende este trabajo dejando en claro la importancia de Alemania dentro del siglo XIX y, especialmente, la categoría de ciudad iluminada que tenía Berlín, ya que en ella es en donde se encontraba la “modernidad como la diversidad cultural” (Ríos, 2020: 9). En esos momentos de la historia, la ciudad de Berlín resaltaba mucho más que el “viejo París”. Benjamin vivió este “esplendor”, lo que marcó su espíritu de manera significativa. Por ese motivo, Ríos destaca el texto Infancia en Berlín hacia mil novecientos (1932) en el cual Benjamin comenta cómo se dio su aprendizaje, perdiéndose en esa compleja ciudad, la cual le entregará una cantidad de experiencias significativas que luego repercutirán en su vida adulta.    

Esencialmente, el texto de Ríos es un intento de mostrar la fundación de lo que, actualmente, conocemos como Alemania. Para esto, el autor desarrolla tres dimensiones fundacionales: “la imaginario-poético-metafísico”, “la dimensión económica y la Zollverein” y, por último, “la política de la guerra de unificación”. Dividiendo de esta forma su libro en tres partes, mostrando de esta manera el largo proceso que vivió Alemania “a partir del último tercio del siglo XVIII” (2020: 16). Es por este motivo que describiremos, a grandes rasgos, estas tres dimensiones de las que nos habla el autor.   

La primera dimensión fundacional de Alemania es el momento “imaginario”. Según Ríos, este no fue un momento de príncipes, reyes, ni de héroes que hayan iniciado la fundación de la nación. No fueron estos hombres los que construyeron un mundo compuesto de mitos e imágenes a semejanza de sus actos, sino que, muy por el contrario, fueron los poetas y su sensibilidad lo que construyó este imaginario nacional. Sobresalían almas sensibles como Goethe, Hölderlin, Schiller y Humboldt. Ellas edificaron el espíritu de un pueblo y dieron el impulso a una nueva nación. Estas almas intuitivas serán las que percibirán una Alemania en florecimiento y, espiritualmente, en una relación directa con la Grecia clásica, de la cual se sentían herederos directos [1]. Ellos fueron quienes crearon el imaginario de la patria y construyeron el inicio de su unificación. Pero Ríos deja en claro que estos poetas, por medio de esta asimilación espiritual, también crearon una resistencia a nivel cultural, la cual va más allá de lo material y, por lo tanto, su importancia es mucho más trascendental. Esta cultura que viene de la Grecia clásica se posicionó frente a las naciones extranjeras como una fuerza metafísica que entregaría consistencia a una nueva concepción del mundo. Esta asimilación con el espíritu griego fue su “fondo inspirador” (2020: 24). Es por el motivo que el mismo Heidegger en años posteriores resaltará la frase de Hölderlin: “Empero lo que perdura, eso lo fundan los poetas” (Heidegger, 2005: 37). Según esta dimensión, lo que trataban de hacer “perdurar” estos seres contemplativos, era este nuevo espíritu alemán, que no estaba visto por medio de la heroicidad de las guerras, sino por la multiplicidad de intelectuales y poetas que se manifestaban en ella. 

La segunda dimensión fundacional de Alemania, que resalta Martin Ríos, es la “económica”, la cual fija, desde el año 1850 hasta 1914-1917. Esta dimensión económica tiene la característica de tener una relación directa con el progreso técnico y, al mismo tiempo, es un momento de conflicto entre partes que intentaban tener el poder hegemónico de este proceso de unificación. Estas fuerzas fueron las de Prusia y Austria. En el texto de Ríos, se entregan los factores que dieron potencia a estas partes en conflicto. En el libro se destaca que dentro de esta pugna, se desarrolla una unidad aduanera o Zollverein, que entra a funcionar en 1834. Según la investigación de Ríos, la unión aduanera que triunfa en este conflicto es la dirigida por Prusia, ya que tenía una mayor apertura y su mirada a futuro permitió ser mucho más llamativa para los estados que se encontraban a su alrededor. Desde este momento, podemos comenzar a hablar del inicio de la unificación alemana a manos de Prusia. El autor también pone hincapié en que esto fue gracias a las inversiones en el campo técnico que hace el estado prusiano sobre la extensión de la línea ferroviaria y, al mismo tiempo, su desenvolvimiento en la técnica naval, las cuales pondrían a Prusia a la cabeza del desarrollo, permitiéndole de esta manera tomar el control y sobreponerse ante Austria. 

La tercera dimensión fundacional es la “política” de la guerra de unificación. Ríos habla de la fuerza militar de Prusia. Escribe sobre esto afirmando que la militarización “requiere para su óptimo funcionamiento, involucrar, bajo esta lógica, a todas las clases sociales, y así también, a todas las dinámicas sociales y culturales que emanan a partir de ella” (2020: 47). Esta fue la creación de una sociedad civil militarizada, así como se muestra críticamente en la novela de Erich María Remarque Sin novedad en el frente (1929), donde se ve lo patético y singular de esta forma de vida impuesta por un estado militar. Toda esta jerarquización de la sociedad crea la imagen del Junker, la cual es graficada por el autor de este libro como “una aristocracia terrateniente con una alta influencia en asuntos de Estado” (2020: 49). Esta nueva forma de señor feudal dominaba a un setenta por ciento de la población rural que existía en la época, cayendo en un “sistema de economía feudal basada en la lógica del señorío” (2020: 49). Ríos resalta también que, pese a la alta población rural, las urbes comenzaron a llenarse de personas que escapaban del sufrimiento y la pobreza que se vivía en el campo, destruyendo a familias y creando el “desarraigo” en la población. Pero, pese a esto, se instala una de las ideas que Ríos expone con mayor relevancia en esta parte de su texto: el “progreso”. Esta recorre parte del siglo XIX hasta el XX convirtiéndose en un mantra para las burguesías nacionales. Esta idea venía desarrollándose con fuerza desde la Revolución Francesa. Es en este momento del texto en que Ríos nos hace recordar a Walter Benjamín y su crítica a esta idea de progreso constante, la cual, describe en su tesis IX como la tempestad que viene del paraíso, que hace avanzar violentamente hacia el futuro (Lowy, 2002:101). 

Martín Ríos en esta tercera parte fundacional también resalta la figura de Bismarck, miembro del parlamento de los Junker, quien lleva a resolver el problema político de la hegemonía entre Prusia y Austria a nivel armado, cosa que es evidente, propio de la guerra, si la entendemos como nos lo describía Clausewitz, quien la posiciona como una extensión lógica de lo político gubernamental. Bismarck tuvo a su lado, para llegar a la victoria, el desarrollo tecnológico: la vía férrea, el telégrafo, etc…  El inicio del II Reich llega en 1871 y, como nos comenta Ríos, se posiciona definitivamente con el triunfo sobre Napoleón III. Desde este momento se generan las bases reales para la esperada unificación de los Land bajo la guía de Prusia, la cual, durará hasta el año 1918 debido a la proclamación de la República de Weimar (2020: 66). Se puede afirmar que el libro de Ríos es verdaderamente útil y cumple a cabalidad su propósito, el cual es mostrar el ambiente histórico en el que se desarrolló la unificación alemana, permitiéndonos a los lectores poder entender la cartografía que él, a su vez, utilizó para poder entender el contexto de Benjamin y Nietzsche. Pero se logra percibir que su preocupación está centrada especialmente en el primero, ya que sus reflexiones de infancia apuntan a este Berlín, con su plaza Tiergarten, la columna de la victoria que se erige en honor a los triunfos militares y que posiciona a Alemania al cuidado de la diosa Niké. Esta es la muestra del triunfo de una civilización, a la cual Benjamín veía caer a pedazos mientras escribía sus textos, ensartando su crítica a toda esta construcción político-militar que erigió el país en el que nació, pudiendo ver con ello las condiciones y motivos para el ascenso del III Reich liderado por Hitler.   

[1] Ya en los años 30 del siglo XX se mantiene este intento de similitud espiritual con los griegos. Recordemos a Heidegger finalizar su discurso rectoral de 1933: “Pues sólo entenderemos completamente la magnificencia y la grandeza de esta marcha que comienza si nos transportamos a aquella profunda y amplia meditación desde la cual la vieja sabiduría griega habló: Todo lo grande es con riesgo” (Heidegger, 1996: 31)


Bibliografía

 Benjamin, Walter (1982) Infancia en Berlín hacia el mil novecientos, Madrid: Alfaguara

Heidegger, Martin (1996) La autoafirmación de la Universidad alemana – El Rectorado, 1933-1934 – Entrevista del Spiegel, Madrid: Tecnos.

Heidegger, Martin (2005) aclaración a la poesía de Hölderlin, Madrid: Alianza Editorial.

Lowy, Michael (2012) Walter Benjamin: aviso de incendio. Una lectura de las tesis sobre la historia, Buenos Aires: Fondo de Cultura Económico.

Remarque, Erich (1984) Sin novedad en el frente, Bogotá: Editorial Oveja Negra. 

Ríos, Martín (2020) Alemania. Breve apuntes para una historia, Valparaíso: Ediciones Inubicalistas.